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10 consejos para desarrollar el potencial creativo de tu hijo

Norma - Divertimente

Cultivar el potencial de tu hijo no le garantizará un oficio productivo, pero sí algunas herramientas que le resultarán útiles para su desempeño en la vida

Todos nacemos con algún potencial que merece la pena cultivar. Basta ser buen observador para descubrir las destrezas naturales del niño con talento de inventor. Hasta los más pequeñitos nos sorprenden con habilidades que celebramos con fascinación.

¡Hagamos un ejercicio! Imaginemos un aula de preescolar donde la maestra permite que cada niño haga lo que desee. Cantan, arman rompecabezas, dibujan, se disfrazan, construyen torres con bloques, moldean plastilina. Surge el líder, actúa el relacionista público y algún otro observa desde el rincón.

Cada expresión revela rasgos de la personalidad, algún potencial creativo que se debe alentar sin prejuicios. Pues, aunque el talento es destreza innata, no necesariamente es sinónimo de plenitud. Sin embargo, estimular el ingenio infantil es desplegar el abanico de oportunidades al adulto en formación.


 

¡A descubrir y ejercitar el potencial creativo!

 

·         ¿Tu hijo canta hasta en la ducha? Quizás esa melodía solo sea una fugaz forma de expresión. Por las dudas ¡apúntalo a clases de canto!

 

·         Es natural que los niños hagan peripecias frente al espejo, pues el lenguaje corporal es expresión primaria. Con un actor en casa vale la pena montar una obra de teatro donde actúen hasta los abuelitos.

 

·         Un niño baila antes de aprender a articular frases con sentido. Y, cuando se sospecha un potencial especial, un instructor de baile sería ideal.

 

·         Si el pequeño es cuentero, abona su capacidad lingüística. Un buen ejercicio es narrar el comienzo de una historia y dejar que el niño invente el final.

 

·         Hay pequeños con notable potencial para trabajar con números. Jugar a las adivinanzas y resolver sudokus estimula el pensamiento matemático que le ayudará a analizar y comprender hechos cotidianos.

 

·         ¿Lidiando con un futuro científico? A todo niño le intriga, por ejemplo, el sistema solar. Pero, si una respuesta le genera múltiples dudas que no sabes despejar, llévalo al planetario más cercano.

 

·         ¿Sabes en cuántas dimensiones se expresa el mundo de tu hijo? Observa cómo dispone los objetos en el espacio y descubre, además, si tiene sentido de orientación. Estimula este potencial dejándolo ser tu guía cuando lo lleves al colegio.

 

·         La cocina no es lugar para niños, pero bajo supervisión parental puedes cultivar la vocación del pequeño cocinero. Inicia al minichef con tareas tan sencillas como medir una taza de azúcar.

 

·         Sácale provecho al desempeño deportivo de tu hijo. Quizás no llegue a los juegos olímpicos, pero desarrollar su potencial favorecerá su salud física y mental.

 

·         Hay niños que interactúan con otras personas sin complicaciones y hacen amigos con facilidad. Si tu hijo tiene esa gracia natural, oriéntalo para que su comunicación sea siempre asertiva.

 

No sabemos a qué se van a dedicar los hijos cuando crezcan. Pero, estaremos más tranquilos si los ayudamos a cultivar su potencial creativo.